lunes, 1 de junio de 2015

.Sacar la voz.

 
 
Respirar para sacar la voz, despegar tan lejos como un águila veloz... Respirar un futuro esplendor, cobra más sentido si lo creamos los dos, liberarse de todo el pudor, tomar de las riendas no rendirse al opresor, caminar erguido sin temor... Respirar y sacar la voz...

Tengo los bolsillos vacíos, los labios partidos, la piel con escama, cada vez que miro hacia el vacío, las suelas gastadas las manos atadas la puerta de entrada, siempre tuvo el cartel que dijo que estaba cerrada. Una espina clavada una herida infectada, entre amada una rabia colmada en el todo y en la nada. El paso torpe al borde sin acorde cada vez que pierdo el norte, tengo la pérdida del soporte, el tiempo que clava me traba la daga me mata, filuda la flama sin calma que de las manos se me escapa... Pero tengo mi rincón florido, sacar la voz no estoy sola estoy conmigo.

Tengo el amor olvidado cansado agotado, agotado, al piso cayeron todos los fragmentos que estaban quebrados, el mirar encorvado el puño cerrado, no tengo nada... pero nada... suma en este charco.
Mandíbula marcada palabra preparada, cada letra filada está en la cresta de la oleada, sin pena ni gloria escribir esta historia, el tema no es caer levantarse es la victoria!! venir de vuelta abrir la puerta está resuelta estar alerta, sacar la voz que estaba muerta y hacerla orquesta, caminar seguro libre sin temor, respirar y sacar la voz...

El tiempo: clava la daga, haga lo que haga uno, entrega oportuno. Tu no cobras lo que el tiempo paga, estraga saga tras saga, rasga con su amarga espátula, huérfano se hace de burbujas y plácidamente en celo, blanca el arma, blanco el pelo... Su blanca cara de crápula, esta dice un espinela, la que violeta cantaba, la de la silaba octava del pateador, vieja escuela y lo que duela, que duela, si es que tiene que doler... La flama sin calma, que arder tenga, que siga ardiendo, que siga fosforeciendo si tiene que fosforecer...


En un cordel a colgar la copla que el viento mese, que pocas veces merece cada pena suelta voz, cada toz... Pensando en sacar la voz.

viernes, 15 de mayo de 2015

.Conmigo misma.

Hace tiempo que no pasaba por acá. Me reprocho el hecho de haber comenzado a ser una persona tan absorbida por el sistema, sistema del cual siempre he sacado provecho de manera positiva y jamás permitirme yo ser victima de él. En marzo comencé un nuevo estilo de vida, que la verdad me propuse, me lo impuse, lo acepté, cuidé, apliqué y me ha traído favorables resultados hasta ahora. Estar de lunes a viernes con jornada completa en un colegio, me ha demostrado la capacidad innata que tengo de hacer muchas cosas en tiempo record, cualidad que le agradezco a la vida y a su vez la bendigo para que me siga trayendo buenas experiencias. Por lo tanto, estó me ha permitido, llegar a mi casa hacer deporte, darme mis baños de tina, preparar mi almuerzo para el otro día, leer un buen libro, ver alguna película o capitulo de serie (jamás de la televisión, para que no me atrape xD), y de pasadita hacer yoga y meditación para cuidar mis valiosas horas de sueño. Mis seres queridos me comentan que cada vez estoy adquiriendo hábitos de vieja culeca jajaja... yo digo que es tan simple, como querer hacerme un cariñito. Me gusta más estar conmigo misma, conocerme mejor, cuidarme mejor, entregarme amor a mi misma, desde mi vocabulario, mi pensamiento, mi cuerpo y espíritu. Terapia a través del trote, nadar, hacer yoga o escuchar música... de hecho, en este mismo instante estoy muy nerviosa... mañana viajare a Santiago de Chile, al Movistar Arena a ver a Jorge Drexler. Tanto tiempo curándome con sus letras, con sus frases tan sabías, una canción para cada época del año, para cada etapa de mi vida y para cada prueba o desafío que me pone la vida por sorpresa. Cada día le encuentro más sentido a sus temas, escucharlo todos los días en la madrugada cuando aún no sale el sol, parada bajo la helada de un paradero, esperando la primera micro que sale de donde vivo, para ese viaje de una hora escuchándote, mirando como poco a poco se ilumina el cielo; Las almas que suben a esta micro, que alberga tantas conversaciones, emociones, sensaciones y diferencias que nos unen, en la necesidad constante de sentirnos vivos a través de sentirnos útiles o como en mi caso, sentir que puedo regalarle a los demás un pedacito de mi espíritu, a través del cariño, la paciencia y la tolerancia. Sentir ese sabor exquisito del sacrificio... cruzar una distancia sólo para ayudar a quienes sólo necesitan recibir un poquito de empatía.
Hace tiempo que no pasaba por acá, a dejar huella de mi inquietud, huella de mi sentir, soy tan humana,tan sensible a lo imperceptible de la vida, de las miradas, los gestos, movimientos y palabras. La necesidad de dejar huella en mi propia vida y en la de los demás, que quieran ser parte de la mía. Dejar que todo fluya, bienvenido sea lo que me tiene deparada la vida, yo solo recibo lo bueno, lo malo lo dejo pasar o lo transformo en algo bueno. Nada se pierde, todo se transforma. Gracias.