No quiero que te disgustes si me quedo dormida sin avisarte, es que a veces el cuerpo me traiciona y los párpados están coludidos con el mismo, pero sé que duermo en donde debería estar... bajo tus brazos; aquellos que me sostienen todas las noches y en las mañanas también, bajo tu sombra, la cual alimenta la pasión que mantengo como cuando acaricio tu espalda mientras tu descansas y te recuperas de nuestros encierros, de los que sólo la cama es testigo y sabe cuantas veces hemos desgastado nuestros labios y entrecruzado las piernas, sin mencionar las palabras, gemidos y arranques que me provocas y me alborotas como tu cabello al desenvolver. Si he de quedarme dormida, es porque reposo de tu amor correspondido, pero en algún momento de la madrugada, despierto y aprecio mirarte, durmiendo y alimentando mis ganas de actuar y de hacer realidad, todas aquellas fantasías, que en cada encierro quiero hacer realidad contigo...
El es perfectamente imperfecto para mí, su simplicidad y sus espontáneos ataques de erótico amor complementaban exquisitamente con sus infinitas caricias, con su cabello perfectamente desaliñado y ni qué decir del calor que desprendía de su mirada, ese calor que sofocaba los miedos y me llevaba al lado más glorifico del infierno ...


