lunes, 28 de febrero de 2011

.Tercer & Ultimo Síntoma.


"La Muerte de Nuestros Sueños es la PAZ. La vida pasa a ser una tarde de domingo, sin pedirnos cosas importantes y exigrnos más de lo que queremos dar... Creemos entonces que ya estamos "MADUROS"; abandonamos las fantasías de la infancia y conseguimos realizarnos personal y profesionalmente. Nos sorprendemos cuando alguien a nuestra edad dice que quiere todavía esto o aquello de la vida. Pero, en verdad, en lo íntimo de nuestro corazón, sabemos que lo que ocurrió fue que renunciamos a luchar por Nuestros Sueños, a entablar el Buen Combate"


Es asi como tenemos un pequeño periodo de TRANQUILIDAD & PAZ.

Pero los sueños muertos comienzan a pudrirse dentro de nosotros e infectar a todo el ambiente en que vivimos. Empezamos a ser crueles con aquellos que nos rodean y finalmente pasamos a dirigir esta crueldad ( autocompasion, pena por otros, envidias, egoismo y negativismo) contra nosotros mismos. Surgen las enfermedades y la PSICOSIS, la decepcion y la derrota... Por evitar el combate, y nuestro legado es la cobardia por no haber luchado...


Hasta que llega un bello día en que los sueños muertos y podridos vuelven el aire tan dificil de respirar que empezamos a desiar la muerte que nos libre de nuestras certezas, de nuestras ocupaciones y de aquella terrible paz de las tardes de Domingo

.Segundo Síntoma.


"El segundo síntoma de la muerte de Nuestros Sueños son nuestras certezas. Porque no queremos considerar la vida como GRAN AVENTURA para ser vivida... Pasamos a juzgarnos Sabios, Justos, Correctos en lo poco que pedimos de la existencia... Pero miramos más allá de las murallas y escuchamos el ruido de la lucha, los fracasos, el olor a sudor, caidas y miradas. Pero nunca notamos la alegría, la inmensa ALEGRÍA, que esta en el corazón de quien está luchando, porque para aquellos no importa ni la victoria ni la derrota, importa sólo participar del Buen Combate ( Nuestra vida dedicada a Nuestros sueños.)"

.Prímer Sintoma.


"El primer síntoma es que estamos matando nuestros sueños a la falta de tiempo. Las personas más ocupadas que he conocido en la vida siempre tenían tiempo para TODO. Las que nada hacían estaban siempre cansadas... no conseguían realizar el poco tiempo que tenían y se quejaban constantemente de que el día era demasiado corto. En verdad... tenían miedo de enfrentarse al Buen Combate".